miércoles, 29 de mayo de 2013

Puente Romano

El puente romano de Villarta de San Juan fue declarado Monumento Artístico de Carácter Nacional el 30 de Noviembre de1983

Su primer origen es romano, si bien su estructura fue consolidada y fortalecida en época medieval, como punto importante y de obligada construcción para la continuación de la calzada romana de Consaburus a Laminio, coincidiendo la ubicación de Villarta con la ciudad romana de Murum que muchos historiadores sitúan en Villarta o inmediaciones.

Conocido popularmente como “el Puente Viejo”, se encuentra situado entre los kilómetros 145 y 146 de la antigua carretera nacional Madrid-Cádiz ( Nacional IV ) describiendo un arco de 500 metros aproximados.

Cubre una depresión que embalsa las aguas de los ríos Gigüela y Záncara, reunidas en una laguna de interesante valor ecológico.

La importancia del Puente radica en sus dimensiones 500 metros aproximados de longitud y una media de 5 metros de anchura con 46 ojos, todos distintos y distribuidos de forma irregular, lo cual suponía un conocimiento exhaustivo del terreno sobre el que se construyó ya que recogía perfectamente las distintas corrientes de agua que el río iba formando en su lento recorrido por la zona pantanosa. Los últimos cuatro ojos se han descubierto durante las obras de restauración que se están llevando a cabo, hasta ahora tapados por escombros o por las obras realizadas en 1920, cuando se construyó la carretera de Andalucía. No obstante, suponemos la existencia de algunos más ya inevitablemente irrecuperables al estar bajo la citada carretera.

En su primer tramo encontramos 19 ojos y en el segundo 27 ojos. En este mismo tramo existen dos apartaderos de forma cuadrangular de 12X5,5 metros separados entre sí por unos 140 metros, adosados al lado izquierdo en sentido norte. Al lado opuesto y entre ellos existe un pequeño tajamar de planta triangular de unos 2 metros de lado que servía para desviar el agua evitando que la corriente, muy fuerte cuando el agua corría por esa zona, castigase en exceso la estructura del puente, además de una misión de sustentación al igual que los contrafuertes.

A todo lo largo del puente y a ambos lados se encuentran las gárgolas para la evacuación del agua de la lluvia, consisten en losas finas y acanaladas.

Las Paces

Las Paces es la principal y más multitudinaria fiesta que se celebra en Villarta en honor a la Virgen de la Paz Hermosa, patrona de la localidad y alcaldesa perpetua. Es una tradición religiosa y popular que se remonta al siglo XIV y que tiene al fuego y la pólvora como elementos más característicos.

 Las Paces se inauguran la víspera de la fiesta con el Pregón de Fiestas. Esa misma noche, en la plaza, se lleva a cabo la quema de una monumental hoguera, formada por más de mil metros cúbicos de leña que es aportada por los mozos de las peñas, y que se encargan de recoger la noche anterior. Cuando las llamas se han consumido y sólo quedan las brasas, que suele ser ya hacia las cinco o las seis de la mañana, los vecinos aprovechan para asar patatas, chorizos, etc.; una jornada lúdica amenizada por la Banda de Música Municipal.



Los actos religiosos comienzan el 24 de enero con la misa, tras la cual comienza la procesión de la Virgen en la que las peñas coheteras (más de 20), lanzan decenas de miles de cohetes, destacando especialmente La Quema, en la Plaza de la Paz, de 2000 docenas de cohetes de manera simultánea(OPERACION 2000 Villarta de San Juan). Es lo que se ha dado en llamar como Operación 2000, tradición que se realiza desde hace 32 años.Cuando acaba la Procesión, comienza la Puja de los brazos de la Virgen (de las andas en los que se porta), en la que los villarteros demuestran su devoción hacia su patrona, y su interés por pujar para ver quien mete a la Virgen dentro de la Iglesia. Cada año que pasa se recauda una importante cantidad, superándose los dos millones de pesetas en muchos casos.
Esa misma noche se hace La Pólvora que consiste en unos fuegos artificiales. 

Las Paces fueron declaradas Fiestas de Interés Turístico Regional el 28 de marzo de 1994, siendo en enero de 1995 su primera celebración ya con esta declaración.
 Son muy recomendables por el gran ambiente que hay esos días en que suele venir mucha gente de los pueblos cercanos y villarteros residentes fuera del pueblo.